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lunes, 15 de diciembre de 2014
sábado, 13 de diciembre de 2014
Liebre a fuego lento.
Sección de cocina. La receta de la semana: Liebre cocida a fuego lento.
Para esta receta no hacen falta muchos ingredientes. Solo hay que madrugar un poco y seguir la ruta enlazada en nuestro Blog al pie de la letra. Se busca un día soleado tras las últimas lluvias otoñales, para que el terreno esté de vicio. Se junta un buen grupo de liebres dispuestas a llegar hasta donde haga falta sin cuestionarse a dónde vamos ni en dónde estamos. Y se empieza a pedalear siguiendo el track.
Salimos de Yecla por la plaza de toros y la policía. Se puede reservar mesa para la vuelta, eso sí, sin cerrar el horario por lo que pueda pasar. Las cuestas de la Magdalena y el Factor hacen que las Liebres vayan tomando temperatura. Llegando al Madroño se toma el camino de las Espernalas para que los cuerpos mantengan el calor. Llegando a la vuelta al término se recorre y se disfruta en bajada un tramo que siempre hacemos en subida y ha resultado muy pintoresco y agradable. Por las lomas de las Gateras hacemos la primera senda y llegamos a la casa Serrano y su molineta. Aquí se para un momento. Se comprueba que están todas las liebres y se vuelve a pedalear.
Rodando unos minutos se llega a los montes del Calderoncillo, que, de momento, solo hay que rodear por la izquierda siguiendo un bonito camino entre el pinar y el espartizal. Encontramos el camino que baja del monte y lo seguimos un rato. Enseguida llega la segunda senda de la jornada que se sube sin sobresaltos a ritmo tranquilo. Una agradable travesía fácil y bien marcada para que se nos haga la hora de almorzar.
Se reanuda la marcha antes de que las liebres se entumezcan por el frío y unos metros más adelante sale por la izquierda otra fantástica senda donde el terreno escarchado cruje bajo las ruedas. Un rato bajando y después se vuelve a subir. En fila de a uno por el estrecho sendero las liebres se vuelven a calentar, llegando varias veces al punto de ebullición. Cuando se llega al collado se para un poco para que no se salga el caldo de la olla y las liebres se vuelven a recontar. Se revisan las bicis y se corrige alguna avería y se vuelve a pedalear. Por la misma senda, ahora en bajada, al principio recia y rocosa y al final rápida y bien peraltada. Aquí es donde las liebres más han podido disfrutar. Y eso es muy importante para que esta receta tenga un buen final.
Unos metros más de pistas y las sendas vuelven a aparecer. Otra divertida bajada que termina en un idílico paraje rural salpicado del verde de la hierba y los cereales recién nacidos con las lluvias del mes pasado.
Para que no falte de nada, se añaden un par de kilómetros por un camino asfaltado. Y luego otro tanto por caminos de tierra para alcanzar otra senda, esta vez una muy peculiar. Por un terreno arenoso, saturado y a tramos con barro, las bajadas parecen llanas, los llanos son como cuestas y los numerosos repechos, con las ruedas cargadas de barro, requieren echar el resto para poderlos remontar.
Cuando se llega de nuevo al camino, conviene volverse a contar y echarse al cuerpo algún plátano, barrita y frutos secos. Añadimos un poco de agua. Todo en crudo, que todavía hay tiempo para que se termine de guisar.
Pasamos junto a las casas que dan nombre al paraje, el Calderoncillo, y abandonamos la pista para entrar en la tremenda vereda, seca, rocosa, pedregosa, que vuelve a conseguir que las liebres, algo muy importante, no dejen en ningún momento de resoplar.
Cruzando la carretera de Fuente Álamo por el Cuadrado la ruta encara la parte final. A partes iguales se sufre y se disfruta. Por las Lomas de la Casa Marta, la pista pedregosa de las Atalayas y la Casa del Pinar.
Para terminar lo mejor es evitar los sobresaltos y abandonar el Camino de Madrid, volviendo, sosegados, por la Maneta y el Camino de San Isidro hasta volver a la ciudad.
Ya solo resta el toque final. La Senda de la Cerveza es el último aderezo de la ruta. Y solo queda para terminar el plato refrescar a las liebres a voluntad y con generosidad. Con tanques, cañas, tercios o litronas. Aquí cada uno puede añadir su toque personal que haga lo que haga, seguro que lo va a disfrutar. Las Liebres, llegado este punto, han terminado, como bien apuntó Diego, "bien cocidas a fuego lento".
Los ochenta kilómetros andados con casi mil metros de desnivel por un terreno entretenido y variado hacen de esta ruta un recorrido completísimo y muy divertido, con abundantes sendas muy fáciles a la que pone la exigencia física los continuos cambios de ritmo que no cansan pero amansan.
jueves, 11 de diciembre de 2014
Primer contacto con el frio...
lunes, 8 de diciembre de 2014
Vivan las fiestas
Vivan los días de fiesta , que nos dejan como regalo esta mañana increíble para ir en bici. ¿Y qué mejor lugar que el Arabí? La Rambla del Morteruelo, en un estado increíble. El Barranco de los Muertos rebosando una belleza espectacular. La subida al Geodésico casi perfecta: por primera vez no me ha descabalgado. Y al llegar arriba la grata sorpresa de encontrar a Martín ejerciendo de monitor de invierno para las dos campeonas, Claudia y Violeta, a las que acompañamos en la foto.
sábado, 6 de diciembre de 2014
Bienvenido, Invierno.
El día de la Constitución ha despertado con un frío tempranero intenso que ha cedido bajo un sol radiante quedándose una mañana espléndida para coger oliva. Y no digamos pasta andar en bici.
Para empezar salimos hacia la Casa del Nene, pero no por donde siempre, sino por una alternativa menos conocida. De allí a la Casa Jaime, pero sin pasar por La Carolina. Un recorrido de aproximación entretenido.
El objetivo siguiente: el Cerro Revolcador, hasta arriba por el camino que hace 20 años alguien bautizó como el Alpe d'Huez. Sigue tan roto y empinado como antes. Aunque los desarrollos actuales lo hacen más accesible que antaño. Y la subida conserva la belleza de las vistas según se gana, rápidamente, altura.
Almuerzo en Cirote. Hoy con más motivo que nunca para protegernos del viento cortante.
Un tramo de la senda de los Tanos añade variedad a la ruta antes de incorporarnos al camino del cortafuegos de Jódar. Un magnífico recorrido invernal, si se lleva ropa de abrigo. Subidas imposibles y bajadas vertiginosas hasta cruzar la carretera de Almansa para seguir por los Pozuelos, presididos desde centurias por esas magníficas encinas en medio de los bancales.
Una penúltima subida por la senda de los molinos de Tobarrillas para disfrutar la bajada a la Perdiz, pocas veces en mejor estado que hoy.
Le sigue lo que todos sabemos, la senda del collado de Marisparza y de vuelta a casa saliendo de Tobarrillas por un viejo carril, luego camino entre pinos, hacia los llanos esteparios de Yecla, con el Arabí al fondo.
A la vuelta, todos llevábamos un motor. El viento que nos azotó toda la mañana ahora nos ha empujado con tal fuerza que hemos batido nuestro récord de velocidad en grupo, rodando largo rato a más de 50km/h. Tal era la prisa por llegar a la Peña a destapar las litronas.
viernes, 5 de diciembre de 2014
JUNTA GENERAL ORDINARIA 2014
(Por correo electrónico se ha remitido el orden del día de la asamblea y otros documentos de interés que se tratarán ese mismo día. Si algún futuro socio desea que se le remita, que envíe un correo a la dirección del club. Así mismo se ruega a quien siendo socio no haya facilitado su diercción de correo, que lo haga para poder remitirle la información.
Salud y pedaladas
Nota: Se recuerda llevar el dinero justo para el pago de la cuota. Se comunicará el importe de las licencias tan prono com se conozca el mismo.
Si tienes la intención de asociarte a nuestro Club, aquí tienes dos opciones para hacerlo. Descarga de Impresos:
Ficha socio: Ficha para nuevos socios.
Formulario para nuevos socios.
jueves, 4 de diciembre de 2014
Altos de Caudete
lunes, 1 de diciembre de 2014
Las Liebres Yecla: especie en vías de expansión.
La de este 2014 ha sido una cosecha fructífera en casi todos los aspectos. Las sugerencias y comentarios de los socios has contribuido a establecer un repertorio de rutas capaz de satisfacer casi todos los gustos. Completo, variado e incluso a veces sorprendente.
Las lesiones parece que nos han dado tregua y ahora mismo no hay, que yo recuerde, nadie en el dique seco por problemas serios de salud. Gabi, Francis, Agustín y Gustavo se han recuperado de sus problemas y, de una forma u otra, han podido volver al ruedo ciclista.
El Género de Las Liebres se sigue ampliando y siguen apareciendo nuevas especies y familias que se incorporan e integran en el Club haciéndolo más grande. Por citar algunos, la llegada de los Fuera Pistas ha revolucionado el desarrollo de las rutas de los sábados, y sobre todo su final. Otros concentran su actividad ciclista los domingos por sus circunstancias laborales. Sigue habiendo un nutrido grupo de asiduos a las carreras que, si bien y como es lógico, llevan un plan muy diferente al resto, no dudan en aprovechar cualquier oportunidad para cambiar el maillot de la calavera por el de la liebre con gafas y salir un sábado con el grupo para que nadie olvide que bajo los uniformes de los equipos de competición sigue habiendo una liebre. La última llegada ha sido la de las Chicas Monster, que , seguro, nos van a contagiar y motivar con su infinito entusiasmo, ávidas por descubrir, subidas a una bici, hasta el último rincón de nuestro término municipal. Visto desde fuera algunos pensarán que las liebres se dividen cada vez más. Pero se equivocan. Las Liebres no se dividen: se multiplican. Y, al día de hoy, ya somos 107.
Últimamente algunos se empeñan en ponerle puertas al campo, y otros cadenas y barreras al monte. Hasta el tiempo se nos ha vuelto hoy en contra. Piensan algunos dirigentes locales, haciendo una exhibición indecente de arrogancia e ignorancia, que los ciclistas somos molestos y perjudiciales. Pretenden por ello dirigir nuestros movimientos adonde a ellos les parece bien. No pueden entender, ni siquiera lo han intentado, que la principal causa del bienestar que nos produce andar en bici, es la satisfacción de poder llegar a cualquier parte con nuestro propio esfuerzo, a veces hasta desbordado. Y aunque los "elementos" nos sean adversos, ni tormentas, ni ordenanzas, ni acusaciones mezquinas y miopes, conseguirán que nuestra especie se extinga. Igual que hemos capeado hoy la lluvia, seguiremos disfrutando de lo que nos gusta y nunca podrán impedir que cientos de aficionados salgamos todos los días de la semana, por todos los campos y montes, recorriendo sus caminos, sendas y ramblas, sin otro ruido y huella a nuestro paso que el de las ruedas en la tierra mojada.
viernes, 28 de noviembre de 2014
Despejado....
martes, 25 de noviembre de 2014
GACHASMIGAS DEL CLUB.
El menú será adecuado al tiempo invernal en el que nos metemos día a día: gachasmigas, con embutidos y alguna tajá de tocino. A t.p.c. la dieta.
El evento tendrá lugar en próximo Domingo día 30 de Noviembre a la hora de almorzar (a eso de las 10). Se ruega a quien tenga la intención de acudir que ponga un comentario, para poder hacer un cálculo de los gorrinos que hay que matar.
Nota: El Sr tesorero se llevará la libreta para que quien lo desee, y al objeto de aligerar la reunión general de socios, pueda pagar la cuota anual del año 2015 en efectivo este mismo día.
domingo, 23 de noviembre de 2014
Planes, La Val de Gallinera y el Barranco de la Encantada. Entre otras muchas cosas.
Montar en bici debería estar subvencionado por la seguridad social. Puedo asegurar que los seis participantes de la ruta del pasado sábado por tierras alicantinas no vamos a necesitar ir al médico ni acercarse por la botica en las próximas semanas. Las únicas secuelas físicas que la ruta nos ha dejado han sido golpes con los pedales en las espinillas y algún rasguño contra la vegetación autóctona. Nada que no se pueda curar con una pastilla de jabón del lagarto. En compensación, la ruta ha obrado como un bálsamo para el espíritu. Al terminar la habían desparecido todos los síntomas de la rutina, los problemas y los malos pensamientos. Una recarga de pilas que nos deberá durar por lo menos una semana.
El día empieza con un buen madrugón para estar a las siete en marcha. El viaje a Planes es cómodo. Autovía hasta Muro de Alcoy y unos pocos kilómetros por la carretera que culebrea rodeando barrancos entre bancales plantados de cerezos, cuyas hojas rojizas a punto de caer al suelo son el color que nos va a acompañar toda la mañana.
El Bar Lluis, en Planes, es el punto de partida del recorrido. Conviene avisar para que nos guarden algo de comer al terminar la ruta antes de partir por el Camino de Sangonera remontando la cuesta interminable de hormigón en dirección a Catamarruc. La pista de tierra sigue ascendiendo por la Sierra de Cantacuc dejando a la derecha el imponente barranco de Benialfaquí, hasta llegar al km 7, donde con un desvío a izquierda se inicia el descenso en dirección a Tollos por curveando por un entretenido camino forestal.
Tomamos fotos y cargamos agua en el área de recreo de la Font Vella y salimos por una camino asfaltado que abandonaremos a para recorrer un sendero, pedregoso y técnico, rumbo al los barrancos de Malafi y Paet.
El barranco de Paet terminará siendo una agreste remontada que sigue los restos de una pista y el cauce gravoso del barranco en los tramos desaparecidos de aquella. A base de fuerza y equilibrio se va encontrando el paso más adecuado hasta enlazar con la pista ancha que viene desde nuestra izquierda y que nos llevará, en un par de duras rampas, al segundo alto de la mañana: lugar donde un pozo de nieve fue escenario de nuestro almuerzo.
Empezamos a bajar saludando a unos boletaires alicantinos (por dios, qué invasión), y giramos a izquierda siguiendo una cuidada pista forestal que recorre el paraje, con uno de los pocos pinares que se pueden ver por la zona.
Pronto abandonamos la pista tomando una senda por la izquierda que se va complicando según se aproxima al lecho del Barranco Hondo. Hay que patear algún tramo, pero compensa para evitar un monótono rodeo para llegar a las inmediaciones de Alcalá de la Jovada. En un momento cruzamos la Val d'Alcalá por agradables caminos y senderos para empezar otra vez a subir por una descarnada y rocosa ladera en dirección a la Peña Forada. El trayecto es duro de verdad y la pendiente para algunos la pendiente es insuperable. Llegados a lo más alto, las vistas son impresionantes, según nos cuentan quienes ya habían estado allí. A nosotros la niebla nos impedía ver el paisaje, así que habrá que repetir la ruta para comprobar que lo que nos dicen es cierto.
La bajada hacia Benitaia da paso a la Val de Gallinera por una escarpada y muy transitada senda morisca en la que es inevitable hacer algo de bici-treking hasta que la pendiente se suaviza y las rocas dejan de ocupar todo el ancho del paso. Aunque ahora son las profundas roderas las que ponen el peligro al tramo.
Llegamos al pueblo bajando escaleras cual jóvenes gamberros y tomamos la carretera incorporándonos a la Rutas dels 8 Pobles. Pronto dejamos el asfalto para realizar un interesante recorrido por sendas, caminos ramblas entre la Carrosa y Patró, donde destaca el sendero que por una cornisa rocosa llega hasta el pueblo, y que exige empujar la bici con piernas cabeza y riñones para ir superando un escalón tras otro hasta llegar al final-
Por una sucesión de empinados caminos agrícolas se alcanza la carretera y el Collado de Benisilli, donde nos desviamos para entrar en el camino que sube y recorre la Sierra de la Albureca; en apariencia la última subida importante de la mañana, aunque nos esperaban todavía sorpresas. Esta sierra es una finca privada y tuvimos que esquivar una puerta por un sendero que había por su izquierda. Seguimos remontando la sierra a la vez que el valle desciende a nuestra izquierda, con lo que pronto la perspectiva se abre, ahora ya sin la niebla, y nos regala un paisaje salpicado de los colores del otoño, en el que destacan las pinceladas rojas de los cerezos sobre los amarillos de las higueras y las choperas.
Sin acercarnos demasiado al Mas del Botí, nos salimos de la sierra en dirección al Mas de la Albureca, por una pista bastante rota que desciende en un pronunciado zig-zag todo lo que tanto nos había costado subir. Nos topamos con otra puerta cerrada para salir del paraje, que las liebres atravesaron como por arte de magia y seguimos en dirección al Barranco de la Encantada: el plato final de este festín.
Hacemos la visita, obligada, a una de las pozas del barranco, horadada por el agua entre cortados rocosos que tradicionalmente han servido de lienzo a las inquietudes pictóricas y literarias de generaciones de descerebrados, quien sabe si muchos de ellos concebidos en el frescor de esas mismas choperas en una tarde de pascua, que han plasmado en vivos colores de spay mangado en la ferretería de la esquina la fecha, su nombre y hasta el nombre de su pueblo de origen. El nombre de los tontos aparece en todas partes y aquí lo hace con letras descomunales.
Tomamos el camino hacia el Molino de la Encantada y empieza la diversión por una senda bastante limpia y compacta que evoluciona entre la vegetación. El barranco queda a nuestra derecha y sus paredes se cierran. La senda busca la salida hacia arriba y la corriente de agua profundiza en la tierra. Tras unos duros repechos a pie estamos fuera del cauce, en lo alto, desde donde se divisa la profunda cortada en la roca del Barranco de la Encantada.
Unos metros por un camino, en dirección a una casa emplazada en lo más alto, dan paso al sendero que recorre la cresta. Un trayecto llano salpicado de afilados cantos rocosos que termina por ser imposible para nuestras piernas cansadas y nuestras bicis de corto recorrido. Hasta que llegamos al quemado del último incendio. Los colores son ahora el negro y el gris del carbón y la ceniza. Entre los esqueletos de la vegetación calcinada, con las vistas al fondo del Pantano de Beniarrés, descendemos el sendero por las Lomas de Cantalar hasta la Casa del Fantaquí. Breves metros de camino, antepenúltima subida, y a nuestra izquierda sale la última senda del día, poco transitada pero ciclable, con reservas, casi en su totalidad.
Llegamos al Pantano de Beniarrés, y nos llama la atención la negrura de sus aguas. Siendo ya casi las dos, terminamos la ruta por asfalto, para lo que nos queda por superar una durísima cuesta a la altura del Barranco de la Michá. Al volver la curva aparece Planes y entramos cruzando otro Barranco Hondo, junto a las choperas a medio deshojar y el lavadero del pueblo.
Tras casi cinco horas de pedaleo y seis desde que salimos, llegamos a los coches con cara de satisfacción. La ruta ha sido dura pero espectacular. Lástima de la niebla. Habrá que volver en primavera. Los cerezos en flor deben ser un espectáculo digno de admirar.
En el Bar Lluis nos esperaba la comida, y lo que a nadie le faltaba en ese momento era hambre y sed. Con cervezas, ensaladas, paella y embutidos de la tierra llenamos el vacío de nuestros estómagos y tras los cafés y una breve tertulia volvimos a casa llegando, por una vez, a una hora prudente. O al menos para mí lo fue.
Datos de la ruta:
Distancia total. 51,5 km.
Ascensión acumulada 1400 m.
Dificultad física: alta.
Dificultad técnica: alta.
Ciclabilidad: 95%.
Me ha resultado muy difícil seleccionar entre las magníficas fotos que me han proporcionado Andrés y Salva. Así que os recomiendo que las veáis todas en el siguiente enlace, porque merecen, de verdad, la pena.
Aquí podéis enlazar con el track de la ruta:
viernes, 21 de noviembre de 2014
OVNI
lunes, 17 de noviembre de 2014
Convocatoria de salida. La Val de Gallinera y el Barranco de la Encantada.
La versión original de la ruta que haremos pertenece la Sección BTT del Centro excursionista de Alcoy. Eso siempre es una garantía. Se hará alguna variación sobre el recorrido original para adaptarlo a las circunstancias actuales de la ruta y, de paso, eliminar algún kilómetro y algunos metros de ascensión.
Partiendo de Planes se recorren diversas poblaciones de la Val de Gallinera como Catamarruch, Tollos, Alcalá de la Jovada, Benitaia, Benisiva, Alpatro y Benissili, últimos reductos moriscos de la península. Cruzaremos interesantes lugares de gran belleza paisajistica, como el Plano de Tollos o el barranco de Paes, con numerosos tramos de senderos.
La parte final nos llevará por la Sierra de la Albureca hasta el Barranco de la Encantada, que recorreremos por una interesante senda hasta las proximidades de su desembocadura en el río Serpis, al caer del pantano de Beniarrés.
La ruta no es fácil. Consta de 50,3 km, con 1540 m de ascensión acumulada y tiene tramos técnicos. También habrá algún pateo puntual, y el recorrido merecerá más paradas de las habituales para hacer fotos y disfrutar del entorno. Lo cual significa que habrá que comer en Planes una vez acabada la ruta y volver a Yecla a media tarde.
Aquí van unas fotos para hacerse una idea de lo que nos espera:
Y en este enlace se puede descargar el track.
Quien pueda y quiera venir, ya sabe, que lo diga en los comentarios para organizar los vehículos.
sábado, 15 de noviembre de 2014
Las Pansas, como nunca.
Esta mañana de noviembre hemos podido disfrutar de la Sierra Yeclana como pocas veces hemos tenido oportunidad. Si la última vez que visitamos Las Pansas volvimos asustados de ver los efectos de la sequía, esta mañana ha sido un verdadero disfrute por el magnífico estado del terreno y la vegetación, bien regados por las lluvias del último mes.
El recorrido de vuelta por las sendas del collado de la Hoya del Pozo y la inédita subida fuera de track a los Castillarejos de la mano de Marcos ha sido la guinda a una extraordinaria mañana a la que lo único que le ha faltado para ser perfecta ha sido que parase el viento. No se puede tener todo.
viernes, 14 de noviembre de 2014
Siete más el fotógrafo.
En una noche tan agradable como oscura, ocho ha sido el número de liebres que hemos hecho la ruta de este jueves.
En el camino del Factor de nos ha pasado el frío. La Rambla de la Capellanía nos ha mantenido calientes y la senda de los Condenados nos ha hecho sudar en serio. Y lo que hemos tenido en abundancia ha sido diversión, en un terreno húmedo, y a veces encharcado.
La vuelta, programada por La Flor, la hemos hecho al final por los charquillos, donde nos hemos despistado un instante, saliendo al final por el camino de la Casa del Cura, lo que al final ha resultado una improvisación muy entretenida.
domingo, 9 de noviembre de 2014
Paliza en Pinoso

viernes, 7 de noviembre de 2014
De espaldas a la luna.
martes, 4 de noviembre de 2014
Convocatoria salida Pinoso
sábado, 1 de noviembre de 2014
Todos los Santos en Peñarrubia
Tras el almuerzo, la charla, las vistas y la foto empieza la bajada por donde mismo se sube. Toca ahora esquivar las piedras sueltas y controlar la velocidad. Y repitiendo unos metros de la ida nos dirigimos a la Cingla. Su magnífica senda, a mí, me gusta en ambos sentidos por igual. Pero está claro que en subida como hoy, es una pelea continua que te va minando las fuerzas, más de lo que pueda parecer.
Siendo tiempo de caza, la ruta evita su continuación natural: las sendas de los Picarios dejan paso al camino del mismo nombre. El grupo acelera en la suave subida hasta el punto de convertirla en un calvario para los que vamos detrás. Y por una vez en la vida, y sin que sirva de precedente, disfrutamos la suave y rápida bajada del camino de las canteras en dirección a Yecla antes de iniciar la parte final de la ruta.
Estando tan cerca de la "pila del agua bendita" las liebres huelen la cerveza y se produce una desbandada general. De toda la tropa que sale en la foto, y algunos que faltan, solo seis giramos a derecha y nos mentemos a sendear por el Monte de los Algezares: el Colorao. Un entretenido y errático paseo por un laberinto del que es difícil salir sin un buen guía pero que, en un rato, conseguimos desenredar.
Para terminar, nos dirigimos a los Castillarejos, gastando las últimas fuerzas por la senda que sube al collado, donde hubo alguna propuesta de abandonar. Pero la ruta es la ruta, y el track está para lo que está. Así que en vez de dejarnos caer a Yecla, tomamos la senda por la derecha que sube, sube, baja, vuelve a subir y definitivamente termina por bajar en un interesante, bonito y duro recorrido que puso punto final a una ruta de la máxima calidad que reúne todo lo que en una salida de Las Liebres se puede esperar.
Al final, con la variante de Marcos, la cosa quedó con 65 km y 1300 metros y 750 cm³. Una buena celebración para un día tan singular.


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