
Hace cinco años, un jueves como hoy, en compañía de un nutrido grupo de liebres, estrené mi 29. Una ruta por la boquera y las Pansas, huyendo del barro. Mucho ha mermado el pelotón nocturno y más ha llovido desde entonces; si no tanto como para terminar con la pertinaz sequía, lo suficiente para arramblar muchos de los caminos que tanto hemos disfrutado estos...