
Nocturna llana, larga y de contrastes. Al recién reparado camino de las artesillas sigue el camino "cojonudamente malo" hasta la Toconera. Allí las máquinas han desgraciado todos los caminos, que han quedado tan lisos como planchados por un sastre. Tras saludar a los segadores nocturnos nos dirigirnos a la Acequia del Rey, donde la vegetación característica...